Quantcast
Rousseff vetó polémico Código Forestal que reducía protección en Amazonía  ...  Uruguay empata 1-1 en amistoso en Rusia con gol de Suárez  ...  Colombia presente con Donovan Solano en los Marlins de Miami  ...  El petróleo termina en alza en Nueva York: 90,86 dólares el barril  ...  AIEA halló restos de uranio enriquecido a más de 20% en instalación iraní  ... 
      • Tensión política y bajas crecientes complican misión de OTAN en Afganistán

        Las fuerzas internacionales en Afganistán se vieron sacudidas el martes por tensiones entre su jefe y la Casa Blanca, que lo convocó para pedirle explicaciones, así como por la partida del enviado británico y el creciente número de bajas en la ofensiva contra los talibanes.

      •   Comentario
      Junio 22, 2010, 04:13 PM
      Las fuerzas internacionales en Afganistán se vieron sacudidas el martes por tensiones entre su jefe y la Casa Blanca, que lo convocó para pedirle explicaciones, así como por la partida del enviado británico y el creciente número de bajas en la ofensiva contra los talibanes.

      El general estadounidense Stanley McChrystal, comandante de los 142.000 soldados de la coalición en Afganistán, fue convocado a la Casa Blanca para dar explicaciones sobre una entrevista en la que criticó al presidente y a sus asesores.

      "McChrystal fue convocado" el miércoles "para explicar al Pentágono y al comandante en jefe sus declaraciones", dijo un alto funcionario del gobierno estadounidense a la AFP.

      En un largo artículo publicado el lunes en la revista estadounidense Rolling Stone, McChrystal se burla abiertamente del vicepresidente norteamericano Joe Biden, conocido por su escepticismo ante la estrategia militar en este país.

      El general afirma también haberse sentido "traicionado" por el embajador estadounidense en Kabul, Karl Eikenberry, durante un debate sobre la estrategia en Afganistán.

      En el artículo, McChrystal denigra asimismo al enviado especial de Estados Unidos para Afganistán y Pakistán, Richard Holbrooke. "Otro email de Holbrooke", afirma mirando su teléfono celular. "No quiero ni abrirlo", agrega.

      También se refiere al presidente norteamericano, recordando las fricciones entre el ejército y la Casa Blanca el pasado otoño boreal, cuando Barack Obama reflexionaba sobre el envío de refuerzos que reclamaba McChrystal. El general afirma que fue un momento "penoso".

      Sin embargo, la publicación del artículo pareció pillarlo desprevenido y McChrystal se vio obligado a disculparse.

      "Fue un error que demuestra poco juicio y nunca debería haber ocurrido", afirmó en un comunicado. "Tengo un enorme respeto y admiración por el presidente Obama y su equipo de seguridad", añadió.

      A pesar de las críticas de McChrystal, el embajador Eikenberry reafirmó en Kabul "su compromiso completo con la estrategia del presidente" Obama y a trabajar conjuntamente con el general "como un sólo equipo civil-militar".

      La situación se vio complicada cuando el Reino Unido anunció el martes que su enviado especial en Afganistán y Pakistán, Sherard Cowper-Coles, el diplomático británico de mayor rango en este país, dejaba sus funciones temporalmente.

      "Se toma una ausencia prolongada", informó en Londres una portavoz de la cancillería sin precisar los motivos.

      Según el diario británico The Guardian, Sir Sherard estuvo en conflicto con los responsables estadounidenses y de la OTAN en los últimos meses: consideraba que la lucha armada contra los insurgentes está destinada al fracaso y abogaba a favor de negociaciones de paz con los talibanes.

      Estas fricciones tienen lugar tras una jornada sangrienta para la OTAN en Afganistán el lunes, en la que murieron diez de sus soldados, en ataques de insurgentes y un accidente de helicóptero. Esta es la segunda vez este mes que diez efectivos de la coalición mueren en un solo día.

      Las muertes de tres comandos australianos, cinco estadounidenses, un canadiense y otro soldado cuya nacionalidad no fue precisada, elevaron a 65 el número de bajas de la OTAN en junio y a un total de 285 en lo que va de año, según un recuento de la AFP.

      Este creciente número de bajas es mal recibido en los países occidentales, cuyos líderes políticos se encuentran bajo una creciente presión de sus opiniones públicas que no quieren pagar tan elevado precio por una guerra lejana y aparentemente interminable.

      La mayor parte del sur de Afganistán está sacudida por la insurgencia talibán, que se encuentra en su fase más violenta desde la invasión de 2001, liderada por Estados Unidos, que expulsó al régimen islamista radical del poder e instaló un gobierno respaldado por Occidente, dirigido por Hamid Karzai.