El Agente Especial Hugh Eby del FBI mira con interés a aquellos que pasan cerca de donde se encuentra parado. Les ve con intensidad, les calcula su acción en un operativo policial de la agencia federal. Pero Eby no busca a sospechosos de algún crimen, sino a candidatos para ser agentes del FBI.
Eby es uno de un centenar de participantes en La Feria de la Familia, y es la tercera vez que participa.
“Estamos en la búsqueda de nuevos empleados, jóvenes recién egresados de la universidad, y también de gente con más experiencia para convertirlos en agentes especiales, o analistas de información de inteligencia”, dice Eby.
El empleo de hispanos es una prioridad para el FBI y también para el Servicio Secreto, otro participante de La Feria de la Familia. Ambas agencias aseguran que la búsqueda de potenciales agentes hispanos es una prioridad básicamente en todo el país.
También parece prioritario el asesoramiento legal de muchos latinos con asuntos migratorios pendientes. El abogado Ricky Malik participa por primera vez en La Feria, pero anticipa –por el interés mostrado por el público- que regresará el próximo año.
“Este es el comienzo de algo que va a continuar en el futuro, de todas maneras,” dice Malik.
El afecto es mutuo. Gran parte del público que acude a La Feria de la Familia regresa año tras año.